Si te invitan a algún lado es muy importante elegir el vestuario correcto, pero la invitada se fue de mambo con ese escote. A veces no enojamos cuando nos encomiendan ser soporte de espera de fastidiosos invitados, pero hoy, que va, un placer será. Cuando llegó con su sonrisa simpática y esa mirada que delataba flechazo, su po que debía hacerle compañía. Arriba, donde los escalones le dará una vista maravillosa de la tarde que se aproxima. Según la anfitriona, hay una hora disponible para hablar, o se les ocurre hacer algo mejor!. Divina, ¿no?, mirala cuando se cayó en la piscina con su camisa blanca.