Debajo de ese flequillo y con la imagen de nerd escrupulosa, hay otra cosa, algo que Arty no esperaba, pero que por supuesto, si se abre, entra. Una tanga bajo las hojas parece avisar que así no serán las cosas, que hoy no se va a estudiar, hoy se va a follar. Pregunta de por medio es contestada, ella setada y pone de costado para que vea que es lo que quiere. En nada dulces y diminutas tetas se presentan, falad enrosaca, y en el resto del cuerpo nada. Pero en esa inclinada, donde mostró sus mejores encantos, Arty se dio cuenta, que ya no hay nada virginal y por supuesto que va a probar. No me preguntes porque te recomiendo este otro, pero me vinieron ganas de una enfiestada.