Cuando la vida no te acompaña, o mejor dicho, cuando tu novio no te da lo que necesitas, quedate tranquila, sabes porque, porque la vida te da revanchas. A quien no le ha pasado, ellos sueltan todo y paf, te dejan goteando sin importarles que no haz llegado a tu orgasmo. A veces te resignas, otras acudes a esos dedos que nunca te abandonan y otras, apelas al que esté cerca. Una arriesgada revancha estás por ver, a metros del cornudo encontrará alguien que la haga temblar...