... Anita no es ajena a todo esto, cuida sus ingresos recorriendo la sala repasando cada rincón a la espera que alguno de los habitantes de la casa la vea en acción. Será Alberto quien no resista mantenerse alejado de esta mujer que no pretende tener un día tranquilo. Ahora, a colgar el plumero que ya es hora de un merecido descanso...
No es la única casa donde estos sucesos se producen, en otro lugar una de estas chicas de la limpieza atienden a dos al mismo tiempo.