... Por supuesto que la mayoría saldría corriendo al ver el tamaño de esa herramienta, pero ella es algo curiosa y no se irá sin sacarse la duda, o mejor dicho, sin meterse la duda. Con un pecho afuera del ceñido vestido estiró la mano descubriendo que apenas puede rodearlo. Su boca se abrió para el gran bocado, y solo sabe una cosa, antes de intentarlo, va a esparcir mucha saliva...
Mientras tanto, existen otras chicas que ya están tan acostumbradas que por delante no alcanza, así que las gruesas mejor por atrás.