Si quiere ponerse en cuatro para pedir perdón, puede hacerlo.
... Ike podría haber puesto el grito en el cielo cuando llegó a la casa, pero actuó con voz tranquila intentando disuadir el comportamiento de la muchacha. Pide como resarcimiento, un masaje en la espalda, pero María sorprende al decirle que tiene algo mejor. Entre las piernas de Ike pidió disculpas sin hablar, pero esto dejará la puerta abierta para que cualquier escusa sirva para ir a por mas. ¿Hasta donde llegarán?.
Seguro que la rubia hizo algo en tus ratones, mirala un poco mas tímida, autorizó a meter la puntita, pero luego, no se quería detener.