Medias asomando son aviso, la falda, una urgencia a tratar.
... Cada paso suyo deja una estela de medias parisinas y suspiros reprimidos. Los pasillos del hospital están tan vacíos como la máquina de café... hasta que aparece James, el enfermero con más bisturí emocional que el manual de primeros auxilios. Él la admira con la discreción de quien ha memorizado cada cruce casual. Hoy, con pacientes dormidos y sin urgencias, se encuentran a mitad de pasillo donde las enfermeras hot atienden otro tipo de urgencias.
Fantasía de muchos encontrar mujeres como esta, o como Valentina, una enfermera mimosa que nunca deja ir sin atención a un paciente dotado.