... Él aparece sin pedir cita, sonrisa molesta, mirada de “sé tu secreto”. ¿Qué quiere? Un masaje… a cambio de silencio. Ella acepta, odiando cada segundo. Pero cuando empieza, algo cambia. No en ella… en él. El que hablaba mucho, ahora solo respira profundo, algo se eleva y vaya que le gusta a la morocha. De repente, tiene el control. Lo que pasa después no estaba en el trato… pero tampoco estaba prohibido.
¿Sabías que el masaje tailandés tiene su origen hace más de 2.500 años gracias al médico personal de Buda? Pero nadie vio venir lo de Victoria. Ni Buda.
Cuando se trata de esta actriz, siempre enfrenta momentos difíciles, mira cuando hace de vecina triste y alguien le alegra el día.