Van y vienen, iban a comer, pero arriba del auto, ella pide postre.
... Josephine y Jordi van en auto camino al restaurante. Él maneja, ella de copiloto con una camiseta rosa, sin sujetador. Cada bache en la calle es un mini terremoto de pechos saltarines. Jordi intenta mantener la vista en el camino. Él, para disimular, lanza la típica pregunta: “¿Qué quieres comer?” Ella, ya tiene el menu, fue directo al postre. Silencio. ¿Fue literal? ¿Una indirecta? ¿Una trampa? Jordi pestañea. Casi se pasa un semáforo. Pero Josephine ya se ríe. Y en ese momento, él entiende: no está con una chica cualquiera. Está con una mujer que no necesita jugar con el apetito... porque tiene hambre de lo que quiere. Y sí, a veces el postre se sirve primero.
Seguro te gustó esta chica y sus gemelas gloriosas, mira a haciendo estragos con esos majestuosos pechos.