Es la novia del padre siendo infiel, pero es gentil, lo deja mirar.
... Alyssa lleva un matrimonio gris, pero sus amantes le devuelven el color. Hoy, como tantas veces, buscaba olvidar... hasta que algo la interrumpe. Robby, curioso, asomado por la ventana, atrapado en el momento menos oportuno. ¿Susto? ¿Vergüenza? Alyssa lo mira, sonríe y toma una decisión: en vez de echarlo, lo invita a ver el espectáculo. Total… si ya lo había visto casi todo, ¿por qué no dejarlo disfrutar? Esta historia no es improvisada: es deseo, peligro y seducción bajo presión. Perfecta para los amantes del morbo bien contado. Y sí, esta vez, las paredes hablan... y la ventana también.
Mientras esta pecó de arriesgada, hay otras mujeres mas precavidas a la hora de ser infieles, como Brandi Love, que se fue casi al medio del mar.