Sin la esposa en la casa hará lo que no tendría que hacer, o si, oh no!.
... Pero claro, se dejó la notebook en casa de sus jefes. Tocó la puerta en solera rosa y minifalda, sin pensar demasiado en el efecto, demasiados datos. Chad abrió, y por primera vez la vio sin uniforme. Tardó dos segundos en quedarse sin argumentos… y sin principios. La sala, con su viejo sillón de cuero marrón y esa luz tenue, no estaba lista para lo que venía. Él tampoco. Ella venía por la notebook. Pero se llevó mucho más. Y él, su primer desliz. Que se sintió todo… menos un error.
Así son estas babysitter, a veces viven en sus casa, otras cama adentro, como Jojo Kiss que la pillaron con la tanga fuera del acolchado.