Entrenamiento, piscina, ducha, lo que sigue ha que mirarlo.
... Dicen que el cardio es importante, pero lo de Kelsey ya es otra liga. Después de mostrar cómo se entrena con calzas que no dejan mucho a la imaginación, decidió refrescarse en la piscina infinita de una mansión que huele más a pecado que a cloro. Todo parecía una rutina fitness... hasta que apareció Alberto: sonrisa de comercial, toalla en mano y cero intenciones de hablar sobre macros. La ducha era solo una excusa. Lo real iba a pasar bajo el hall abierto, donde el mar, la ciudad y la piscina eran testigos obligados. Lo común terminó cuando la ropa dejó de serlo.
Aunque algunas harán lo que sea para conseguir mas seguidores, como Gizelle Blanco, la sexy influencer que no conoce límites.