...Es lógico que se queje del holgazán de Michael, en nada ayuda, por ahora, ella tiene que limpiar, ordenar, aunque no parece enojada, mas bien emocionada. El caos y el desorden parecen no afectarla, al contrario, es como si fuera una inyección de adrenalina. Y hablando de inyección, mira lo que tenía escondido en ese lugar y para que sirve. Válgame la sorpresa, no salgo de mi asombro, al igual que el joven que verá a la rubia desnuda sobre el lavarropas.
Al parecer, esto de Madelyn, el cachondeo en el lavadero, es una cosa que surge hacer tiempo, mirala en un de sus primeros encuentros en estos lugares.