En la casa de Jessie se aloja un estudiante de intercambio, pero, no sabe porque, la causa, perdón causaba, rechazo. Pasa que la historia dará un volantazo que lo hará ver el lado bueno de las personas, por así decirle. Será cuando la joven está saliendo de la ducha que aparece Keiran listo para hacer lo mismo. Claro, puerta abierta, no hay nadie pensó, pero al ingresar se encontró con esa chica con el cuerpo aun mojado. En el intento de disculparse se le cayó la toalla causando un impacto visual muy agradable. Eso es enorme le dijo, no sabe que hacer, lo mira, acaricia, palabras sueltas, se le hace agua la boca. Así, todo eso que sentía en un comienzo, quedará en el olvido luego de lo que está por pasar.
Suele suceder con las fronteras del idioma, donde los gestos se hacen comprender, como esta estudiante con minifalda que logró comunicarse con su anfitrión.