El barrio cree que la casa de Chris es un ferretería, ninguno se salva de venir a pedirle prestadas las herramientas. Aunque esta vez parece ser un poco mejor, en la puerta está Klhoe, la hija del vecino, una rubia vestida de punta en blanco. Medias rejilla, calzas cortas y un top que deja a la vista suave barriga. Me envió papá a buscar unas herramientas le dice al vecino mientras estira la mano tocando la toalla. Claro que de inmediato le pidió que no lo haga, aunque mas que interesante sería ver como continúa. Por supuesto que no se rinde y se pone insistidora, tanto que de alguna manera, esa toalla cambió de forma. Sabe que lo tiene, pero solo ella hasta donde quiere llegar.
Aunque no todas las vecinas van a pedir las cosas de buenas maneras, aunque siempre terminan igual, gozando!.