Adriana tiene una rutina, ducha y encuentros de auto satisfacción con su soledad. Ciertos juguetes le permiten "llenar el vacio" del hogar, pero son muchos y algunos se pueden perder. Pero hoy sucedió, problemas con el agua, llamada urgente al plomero que se topa con un consolador de proporciones exageradas. Mientras tanbto, detrás de él, la clienta, con la líbido exultante de un servicio especial deja caer la bata. Habrá lluvia, aunque la ducha todavía no fue reperada pues surgirá una urgencia que atender. Aunque el código de conducta del sindicato de plomero marca condiciones, hoy romperá las reglas y algo mas.