La hija de su novia decidió hacerle una visita inesperada. Desde el primer momento, la atmósfera entre ellos se cargó de una tensión incómoda, mas al verla con ese sexy conjunto rosa de minifalda. Poco a poco, esas miradas y pequeñas conversaciones rompieron distancias y que mejor que festejar con un buen oral. Al otro día, hablan con cierto temor, fue corrrecto o no, al parecer ni los perturba. De parada en la cocina la muy cochina, con calzas en rodillas, lo dejó penetrarla para finalizar tragando todo lo que salga. Ya habrá otro encuentro, un amorío que se convertirá en vicio.