Luego de una fuerte discusión, la hermosa bailarina ve nuevamente a su hombre del que está terriblemente enamorada, pero no le da lo que quiere. Sin embargo, Christian, vino entregado y de rodillas hizo la propuesta que Clea tanto esperaba. Todo eso malo quedará en el olvido, la ropa desparramada por el patio donde resurge esa pasión que los unia. Bajo la luz del sol se arrodillará para poder tener de nuevo en sus manos esa curva mágica que siempre la lleva a tremendos orgasmos.