Michael nunca imaginó que esa tarde curiosa cambiaría su vida. Mientras pasaba cerca de la ventana, vio algo que no debía ver: la novia del padre en la ducha, pero lo descubrió. Ver como se frotaba el clítoris quedó plasmado en su retina pero está avergonzado. Por suerte Alexis Fawx, al verlo tan compungido, cambia de actitud de una forma rotunda. Entiendo la curiosidad le dice apenas tapada por la toalla blanca que desanuda para que pueda verla y quitarse la vergüenza. Claro que esto es el comienzo de algo que ninguno esperaba.