Como hubiera querido que Julia Ann sea mi maestra, sus actos altruistas tiene que quedar plasmados en los grandes libros de la educación. Cuando se escucha a dos alumnos hablar de una cita se da cuenta que los consejos que le dan a Ethan, son erróneos. Será después de clases que la atractiva profesora en un acto desinteresado se pone a disposición en la trasmición de conocimientos. Como si hubiera visto el futuro, trae, bajo la falda, medias y portaligas como suplemento de esta cátedra.