Se deja llevar por el deseo, luego de las preguntas irá al baño en busca de un reportaje mas profundo. Keira intentó ser profesional, pero ciertos gestos corporales le indicaban a Jason que era momento de tender la trampa. Me voy a bañar le dice el moreno quien ya desnudo en la ducha la ve en la puerta mirando. Ese vestido blanco blanco, la mirada del deseo, se acercaron y ella de inmediato jaló a dos manos. Es mas grandde de lo que esperaba dice emocionada antes de intentar desprolija atragantada. En mas, esa chica que parecía delicada, es toda una puta doblándose de placer.