En la cocina, haciendo cumbre en resbaloso consolador la pilla para hacer realidad la fantasía de Kimora Quin. Que su madre traiga a la casa a la nueva pareja y al joven Oliver puede que sea el camino para hacerlo realidad. Buscará llamar su atención permitiendo que vea la cola asomando como si se tratara de un descuido. Tras esto pone su consolador sopapa en la mesada de la cocina para acomodarse justo en la punta. Así la encuentra Oliver que sacará su gran herramienta para dar rienda suelta y cumplir la fantasía de esa chica.