El cógido de vestimenta dice en claro los colores autorizados y esa tanga no respeta las normas, hay que castigarla. Cuando a Mila se le cae una tiza la minifalda no puede ocultar que está infringiendo las normativas. El Sr. Cooper debe aplicar la reprimenda correspondiente, despojar al alumno de la prenda en infracción. Claro, cuando vio ese culito precioso y la conchita de clítoris saliente, actuó por instinto. Saboreando esa cuca divina la dejó resbalosa lista para que comprenda que las reglas están para cumplirse.