Orgullosa de sus vellos recortados le envía selfies a la pareja, pero llegará el hijo para estrenar la nueva suavidad. Ariella ha dejado la peluca como él quería, una fotos servirán para entusiasmarlo. Pero detrás de la puerta está Jordi, embobado con esas enormes tetas latinas y no puedde dejar de mirar. Día de suerte pues se mete a bañar y es hora de sacar el celular para ir corriendo a jalar. Pero solo se delata y de alguna manera termina bajo el agua disfrutando esos vellos recortados.