Una madre recomponiendo su vida se encuentra con una polla que nunca pudo olvidar. Todo resultó perfecto en la cita con Nathan, pero una llamada la obligará a dejarlo por unos minutos. A su hijo le quitaron la bicicleta y deberá ir a hablar con el padre del matón. Pero resulta ser un conocido, alguien con quien tuvo historia, de esas que no se olvidan. Ceder a un último polvo no le costará mucho y aunque la cita quedó arruinada la pasará genial.