Linda rubia cuidará mejor al hijo mayor de la jefa pues considera que es mucho mas entretenido que cambiar pañales. Ivy Wolfe sintió inmediata atracción por el torpe Dustin desde el primer segundo. A poco de llegar está tendida en la cama, sujetando la cabeza del rubio que lame encantado. De tetas diminutas, pero con pezones que bien se elevan, dará una mamada antes de introducirlo dentro de su cuerpo.