Sin trabajo aceptará que la hija del inquilino venga a visitarlo una vez por mes a cambio del alquiler. Angel Windell está encantada con el trato, tanto como para vestirse en busca de despertar sucias fantasías. Jason se pone loco al vela con corbata, falda escocesa, gafas y medias bucaneras blancas. Esa imagen virginal quedará destruida cuando esa chica siente el dedo jugando en la tanga. Cuestión que le gustará tanto que lo estimulará para que haga una descarga cremosa dentro de ella.