Tener vecinas ruidosas puede ser un fastidio, pero si son como esta rubia de 23 uno puede hacer un excepción. Pasa que Lilly Ford es una de las animadoras estrellas de la universidad y necesita practicar con música. Justo es eso lo que trae a su casa a Sean quien viene a quejarse con el padre de la bochinchera. Enfrentará a una joven decidida a no complicar la vida de sus progenitores ofreciendo un trato especial muy difícil de rechazar.