Fue a buscar al amigo y se topó con la madre latina tomando una ducha desnuda en el patio de la casa. Jodida suerte ha tenido, esa puertorriqueña de 36 años bien follable se mantiene. Entre las plantas observa en silencio hasta que Kitana Flores lo descubre siendo necesario sentarse a hablar. Asustado se disculpa aunque no se la ve muy enojada pues ha notado que este amigo del hijo se ha puesto muy guapo. Será cuestión de tiempo que deje caer la toalla para dejarle en claro que las madres latinas son comprensivas.