Usará el truco de pedir masajes para que vea el escote desde lo alto, la cuarentona sexy sabe como excitar a quien se le cruce. Luego de la fiesta finge estar agotada, sentada en la silla le pide a Will que le relaje los hombros. Claro que ese vestido esconde varias sorpresas, un cuerpo de curvas perfectas y la ausencia total de ropa interior. Sucumbir ante pechos entregados al primer contacto fue imposible de rechazar, ver que usa medias parisinas lo estimuló aun mas. Allí mismo, en la cocina, gemidos serán escuchados cien metros a la redonda.