El marido fue detenido, necesita ayuda, recurre a este detective cabrón, pero es costoso. Desesperada por liberarlo recurre al mas prestigioso que existe en la ciudad, pero las finanzas no se acomodan al valor de contratación. Por suerte llegarán a un acuerdo, se hará cargo de la defensa si ella permite usar su cuerpo cuando y donde quiera. Mientras buscan pruebas y revisan archivos jugará con sus pechos como si fueran suyos. Tenerla inclinada en una mesa sirve para subir minifalda y dejar tanga por tobillos. Poco a poco van apareciendo datos muy buenos para la defensa, pero, ¿A alguien le importa si lo liberan?.