Nadie quiere que expulsen a una hija del colegio, que puede hacer una mamá para evitarlo. Alexa Payne fue convocada por el director del nosocomio donde la hija de su novio estudia pues hay problemas. Al parecer montó una cabina de besos, eso no sería un problema sin no hubiera pedido algo a cambio. Por suerpre hay otra opción pues el Sr. Rebel ha considerado que sus notas son buenas y que esa mujer está muy buena. Encima esa mujer se vino con minifalda blanca y sabiendo que el fruto no cae lejos del árbol, lanzará la impúdica propuesta. Por supuesto que es aceptado el intercambio y seeguramente vuelva encantada cuando la hija se mande otra macana.