Will fue a la casa de su hija a arreglar el fregadero pero se encontró con Laney Grey que estaba por ir a la piscina. Pero el día está nublado y sus planes quedaron por el piso. Aburridos los dos, él ofreció un día de masajes calientes y encantada se tiró boca abajo. No quiero marcas del sol en mi espalda dice mientras desanuda el sujetador. Emoción en el papá atorrante que se vuelve felicidad cuando se quita la tanga bajo la misma escusa. Una mano al chocho dio a entender a ambos que esto no terminaría aquí. Al darse vuelta ella lo invita a pasar aceite en las tetas y ya follar es la propuesta de la amiga de la hija.