Con calzas la invitada zorra buscará que el novio de la amiga le de una buena paliza sexual. Angelina le contó a Sophie Reade que su novio la tiene tan gruesa que no puede parar de gemir. Un error hacer esa confesión pues ahora la rubia está mas emocionada que nunca de conocerlo mejor. Mientras Manuel y su pareja ven televisión ella empieza una oleada de provocaciones. Primero despejando vista a las tetas, luego inclinada mostrando que sus caderas merecen atención. En cuanto queda a solas con el semental se acomodó para que su redondo trasero le quede en la cara. Y aquí se arma el quilombo con la rubia de ojos celestes que va a rugir como leona enloquecida.