No hay dudas que se mudó a un gran barrio, la hija del vecino vino a darle una bienvenida inolvidable. Lila Love es seguramente la chica mas atenta de la vecindad pues fue a la casa de Will con un pastel. Será cordial e invitará a pasar para comerlo juntos, cuando de repente la joven le dice que no se quiere manchar el conjunto blanco. ¿Puedo quitarme la ropa? pregunta la vecina y como buen anfitrión accede al pedido. Así descubrirá que dejó aquel
trato cerrado, la agente de bienes raíces no metía cuando le decía que era un lugar increíble.