Justo cuando Rebecca More estaba en la ducha aparece Jordi, amante joven de esta esposa petarda. Sin mucho que esperar se metió bajo el agua para que la rubia provea excelente mamada. Pero a mitad de la cubana se escucha una voz, es el marido de la infiel que vino con ganas. Por suerte la mujer sabe manejar la situación, cortina de por medio para una buena mamada mientras el joven atrás se proclama. Así consigue que vaya a la habitación a esperarla para poder descargar al arriesgado. Ya consumada la infidelidad fue corriendo hacia la cama matrimonial a cumplir los deberes maritales.