El marido de Jeyla Spice no está cumpliendo con los dos deberes primordiales del matrimonio. Complacer a la esposa guarra y llenar la cartera para poder ir al centro de compras a despilfarrarla. Pero está endeudado y ni ganas de ponerla tiene así que la tiene muy mal atendida. Por si fuera poco recibe la visita del prestamista a quien no puede cancelar el total de lo adeudado Ya vuelvo le dice dejando al hombre en la grata compañía de esta voluptuosa rubia que comenzará a mirarlo con cariño. No pasa mucho tiempo para que esta esposa guarra e interesada termine de rodillas en el sillón con vestido arriba.