Charles no es bueno con las computadoras, pero su secretaria tetona tiene ese toque especial que ni los técnicos se explican. Cuando convoca a Jaylene Rio pasa algo inesperado pues al inclinarse reposó pechos justo al lado de su cara. Cuestión que segundos después vuelve a llamarla y es cuando la madura advierte inquietos ojos. Señor, me está mirando los pechos le dice y sin mas está desnuda sentada en el regazo del suertudo. Que lindo se sienten esos abundantes melones en sus manos que por primera vez parecen pequeñas. Así esta señora dejará bien acomodada la ropa de trabajo para quedarse con medias y portaligas rebotando a puro gemir.