Siempre las mudanzas son tediosas, pero cuando encontrás clientas calientes como Cory Chase, todo puede ser mejor. Cuando Jay llega a la casa encuentra a esta señora de 41 vistiendo falda pegada a caderas y camisa con varios botones desprendidos. Claro que se comportará educado, Pero es inevitable no prestar atención a esos lomos asomando reclamando la entrega de un paquete en especial. Directa en todo comienza a buscar la forma de estimular al moreno, pero resulta que ni siquiera un descuido de falda lo mueve. Es entonces cuando finge tener calor para ir a hacer una muda de ropa. Cuestión que se aparece con el conjunto de lencería lila y así le deja en claro que es hora del descanso.