A Ricky le encanta Dakota, tiene ganas pero no sabe como, para colmo ella es extrovertida. Le gusta apostar y siempre se asegura de ganar mostrando sus diminutas tetitas poderosas. Una tras otra provocación debe lidiar el muchacho, como fingir quedarse atorada en la lavadora. Allí no sabe que hace, minifalda deja ver tanga que a su vez no puede ocultar todo. Pero una vez mas fue engañado, aunque esta chica seguirá insistiendo hasta tenerlo. Cuando buscan ropa para donar, ella apuesta que si puede entrar en la maleta tiene derecho a chupársela. Adivinen, entró completa, ella en ese lugar y la del joven en el apretado cuerpo de la insistidora.