A poco de terminar la universidad, Carter Cruise consiguió trabajo como asistente de un importante empresario. Es estricto, exigente, detalles de un hombre poderoso que la llevaron a tener pensamiendo inapropiados sobre su relación. Una mañana, al llevarle el café a la habitación lo encuentra muy deprimido tras una fuerte discusión de negocios. Allí sintió que era el momento perfecto, la bonita asistente se sentó a su lado y en poco se animó. Un beso es aceptado y la ropa comienza a volar, allí aparecen medias parisinas, portaligas y encage sensual.