Cualquiera estaría orgulloso de tener hijas bien educadas, como Athena Fleurs quien transmite lo aprendido a Joshua. Todo comienza cuando la rubia de ojos claros se come las papas del muchacho. Son mías le dice y ella de inmediato le recalca la importancia de compartir y a regañadientes acepta. Mas tarde, se acuesta en la cama del joven pues es mas cómoda que la suya. Pero el real problema es que lo hace en ropa interior, donde una vez mas, Joshua termina cediendo. Aquí comienza el problema mayor, pues una erección marcada en el calzón es también motivo para compartir. Claro que no se la negará y comprenderá que en cierta forma tenía razón.