Convencido que cambiará el mundo, el Dr. Corvus recluta a su colega, la hermosa morena Jenna Foxx. El ingenioso investigador ha desarrollado un sistema automático para proveer placer femenino. Pero antes de cualquier anuncio, sin dudas, necesita una prueba irrefutable para confirmar sus aspiraciones. Por eso le quita la funda al colisionador vaginal y eso hace emocionar a esta muchacha que como voluntaria se ofrece. Se quitará tanga para acomodarse frente al instrumento que será posicionado en el lugar correcto. Tomando anotación de cada segundo empieza a notar que es realmente un éxito. La científica gozando se termina descontrolando y en un arrebato de locura elije el perno natural.