Desde que se casaron lanzó un sin fin de indirectas al marido para que le haga una visita al culito. Sin embargo, parece no comprender, por eso hoy, antes de que se vaya a trabajar, pone en marcha su estrategia. Un buen baño dejará la entrada brillando, la bata permitirá que el mensaje llegue a destino. Nada de ropa interior en busca que la comunicación sea mas efectiva y deje vista directa a la publicidad. Parece una campaña realizada por un experto en marketing y tal vez Christiana Cinn lo sea. Ya en la mesa del desayudo todo marcha normal hasta que deja caer una cuchara. Como vemos el mensaje ha llegado, claro, contundente, como el anal que estás por ver.