El padre de Carlos está de viaje y le pide que le entregue el regalo que dejó para Misty Meaner. Un montón de detalles, pero son los cupones sexuales los que alterarán el orden de las cosas. He aquí el malentendido, ella piensa que fue el joven quien compró esas cosas y para colmo él no la corrige. Esos simples papelitos la habilitan a pedir lo que quiera, cuando quiera y no puede negarse. Así es el juego y al otro día lo primero que pide es el trono de la reina. Pero aun tiene mas para canjear y mas tarde se le aparece con una sexy bata. Tras abrirla le muestra que tiene puesta la lencería que traía esa caja reclamando una follada completita.