Sara Diamante no supera la barrera del metro sesenta, alcanzar cosas en la casa es una odisea. Hugo mira atento el esfuerzo de esta italiana petisa que además está teniendo problemas con la minifalda. Sobre la mesada de la cocina quedará con la tanguita rosa a la vista haciendo emocionar al muchacho. A pesar del esfuerzo puesto no puede hacer lo que quería y pedirle ayuda es la salida. Luego de ese espectáculo no puede negarse donde su pantalón delata lo que estaba admirando. Claro que ese bulto marcado no va a quedar lejos de esta señorita que nada tarda en darle una enjuagada.