Una vendedora de casa, una esposa, un esposo, descontrol durante el recorrido a los compradores. Poco tarda katie Kush en por el culo en pompa para que el esposo de otra compradora se la entierre. Pero la vendedora Siri Dahl, una zorra astuta, no tarda en darse cuenta de la situación. Pero debe esperar, lograr dejar a los cornudos en el patio para no quedar afuera del quilombo. Para esto fingirá delante de Katie atorarse en la lavadora donde su culazo es la carnada. Claro que la joven no resistió subir la minifalda y jugar con la tanga para meter lengua. Ya luego se prende Van que las encuentra mimosas y listas para ir a la cama a disfrutar esos dos putas.