La esposa se siente incómoda, intuye que la invitada del marido es una zorra y no se equivocará. Nada de malo hay en invitar a una amiga a dormir en casa si uno es casado, pero es Kay Lovely. Eso de pasear por la casa con una minifalda a tablitas y los pechos marcando pezones, incomoda a la mujer de Damon. Luego de decirle lo que siente, él no tiene mas opciones que pedirle a la muchacho que sea mas ubicada. Sin embargo, la conversación es a solas y con la casa para ellos solos. Ella de inmediato notó que el deseo está, solo debe presionarlo un poco para que ceda. Claro que tenía razón, la invitada del marido es bien zorra, pero nunca tendría que haberlos dejado solos.