Una selfie de su verga es enviado por equivocación al teléfono de Sybil, ahora la jovencita quiere ver y probar. Intentó borrar la imagen, pero ya es tarde, quería enviarla a Silvina pero marco el contacto de Sybil. Es la hija del novio de su madre que vive en su misma casa y que en nada viene a pedir explicaciones. Enojada parece, tanto como para venir con la ropa de dormir, con las tetis trasluciendo y en tanga. Luego de recriminar le dice que además no es tanto esa cosa como para enviar fotos para todos lados. El orgullo de Charlie fue tocado y asegura que cara a cara es mucho mas que esa selfie. Ahora si, está curiosa y quiere ver, sin embargo es rechazada aunque la intriga está. Será al otro día que lo encuentra dormido en calzoncillos y silenciosa intentó mirar. Pero antes despierta y la negociación comienza, si te muestro mis tetas, me la dejas ver. Al final lo consiguió, pero al verla se dio cuenta que era cierto y ahora quiere hacer de todo con esa salchicha.