Su madre quiere que sea una chica ejemplar, clases de piano la alejarán de la mala vida, pero esta pianista zorra es rapidísima. La hermosa Kenzie Kai prefería estar buscando algún chico a quien escurrir, pero mamá tiene otros planes. Ha contratado a Charles para que le enseñe a tocar el instrumento sin saber que la flaca es muy puta. El plan es muy simple, bajo la falda a tablas tiene una sorpresa que pronto la hará conocer. Será cuando queden solos que le abre las piernas al caballero que asombrado se queda al ver que es tan decidida. Esa piernas largas y delgadas son debilidad absoluta para el barbudo que no puede despreciar la invitación. Suave, pelada y papona resulta al tacto, muy buena en el oral lo hace curvar como nunca. Sin quitarle la ropa le dará la lección de su vida a esta pianista zorra que siempre se sale con la suya.